Una de las características que definitivamente hacen más interesante a la publicidad en otros países (especialmente Reino Unido), es que no tienen miedo de tomar riesgos y probar otros caminos para llegar a su público.

El caso en México es totalmente al revés, las campañas rayan entre una mezcla de ingenuidad y a veces estupidez. Como dijeran los de 37signals cuando se refieren a las reuniones:

Usualmente contienen por lo menos un idiota que inevitablemente hará perder el tiempo a todos diciendo cosas sin sentido.

En el caso de las agencias de publicidad, el idiota es el que se avienta el verbo mareador y convence, por ejemplo, a Ford, de que según su expertise la campaña debe tener las características que él propone… y haciendo alarde de una supuesta creatividad, que no propone, no reta y no logra posicionar marca, convence a un directivo poco preparado, para pagar una gran cantidad de dinero, en publicidad que NO va a reportar mayor ganancia.

Me encantaría, en serio, que pudiéramos ver anuncios tan impactantes como este que Othón León cita para hablar de esto en su sitio:

La excusa más vieja es que los públicos son diferentes… vaya vaya… Cuando las películas y anuncios vienen del extranjero… esa excusa desaparece misteriosamente… y también, como por arte de magia, siempre que vienen de fuera resultan venderse muy bien las películas.

Dejemos nuestras ideas conservadoras a un lado y tomemos el riesgo de impactar realmente, dejemos de hacer campañas de papel de baño sexistas que no dejan otra cosa más que una marca sin recuerdo… porque eso si, de la marca de papel no me acuerdo… pero del FordSportK… dudo que se nos olvide.