300s

Cuando era niño, me perdía observando las pinturas e ilustraciones de Frank Frazetta y Boris Vallejo, imaginaba cómo podrían ser esos mundos, conforme fui creciendo, imaginé en más de una ocasión, lo increíble que sería llevarlos al cine. Lo más cercano fue El Señor de los Anillos, perteneciendo a un segmento específico de fantasía, sin embargo, los artistas antes mencionados, no solo tenían una visión de la cosas sino todo un estilo de iluminación y composición… cada elemento en los cuadros era parte de un estilo de narrativa visual.

Frank Miller, conocido por muchos ahora por Sin City, creó también la novela gráfica en la que se basa 300, y justo en películas como esta, los tratamientos visuales y la edición, más que burdamente ser entendidos como efectos, se vuelven parte fundamental de una forma de contar historias, de crear atmósferas y de transportarte a otros mundos.

He visto el trailer de 300 y espero ansioso su estreno. Claramente nos da una probada de esa estética que tanto había esperado, solo basta ver los posters que ahora andan por algunos cines, cuando pasé por donde estaba… fue inevitable frenar a observar largo rato el detalle de aquello que parecía una ilustración de Frazetta.

Pero ahí no para el asunto, el director, Zack Snyder, llamó mi atención desde antes con Dawn of Dead, la mejor película de muertos vivientes que he visto… o posiblemente la única, realizada con un estilo que se apartó totalmente de lo que todos entendíamos como “películas taquilleras de zombies”.

Esta película trae varias sorpresas, entre ellas la música que no es la que tendría una película como Gladiador, con la cual curiosamente un amigo, quiso comparar a 300 después de haber visto el trailer. El segundo juicio fue que ya todo tenía efectos en hollywood, esto trajo a colación a estos grupos de cinéfilos que condenan practicamente todo cine comercial.

El principal problema en los últimos años, ha sido el abuso de efectos por gente que no sabe hacer cine, por un lado… por otro, la poca cultura que se tiene del lenguaje cinematográfico que para algunos parece estar reducido a la historia, descartando el arte de narrarlas… que justo al conjugarse hacen el cine. Estoy de acuerdo que un buen director, necesita una buena historia y creo que en esta el combo está completo, teniendo por storyboard la novela gráfica de Miller.