mientras un sector de la población se resiste con fiereza a los excesos de control planteados por gobiernos y empresas en base a la seguridad o a la explotación comercial más o menos intrusiva, otro sector, con usos y costumbres radicalmente diferentes, se mete en redes sociales y herramientas de diverso tipos y lo revelan todo de sí mismos sin el menor pudor ni consideración hacia la privacidad, llegando a extremos que a muchos harían sentir completamente incómodos, al borde del sonrojo.
Interesante artículo de Enrique Dans, toca un tema que he estado conversando últimamente con varios amigos que están muy metidos en la red.
Podríamos decir que Twitter, Hi5, Facebook, Jaiku y otras redes similares, construyen su móvil en otro objetivo, exhibir toda la información que nosotros podamos darles.
La información es poder… y para algunos también dar todo esto significa vivir acosados, como en el caso de la información telefónica y las tarjetas de crédito. La pregunta ahora sería… ¿Es necesario dejar de compartir todo y encerrarse en casa envueltos en paranoia?
O es quizá momento, pienso yo, de tomar responsabilidad y conciencia de lo que compartimos en la red.
La nueva red social incentiva a fotógrafos a compartir su trabajo haciendo cadenas de fotografías con temas específicos.
Ted cede el turno a los libros electrónicos.
Ideas de San Valentín para el nerd en tu vida.
en una especie de “burbuja de junta directiva” que los desconecta de la realidad y de los ejecutivos que están por debajo de ellos.
Una muestra más de que los libros no son sólo para leerse.
Breve, aunque sustancioso recorrido del origen y desarrollo de las portadas de los libros. Pasando por las tabletas de arcilla hasta los diseños que vemos hoy en día.
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