18
jun
2008
Publicado por CyberGus en Diseno
, Negocios
Viendo este video en Isopixel, pensé en ese concepto de “dejar todo para el último momento” por hacer actividades menos relevantes y vino a mi mente mucho del mundo del diseño y la publicidad, pero a nivel macro:
- Una revista de tecnología que pierde su tiempo en cosas menos relevantes y se inventa cientos de pretextos, postergando la salida de su edición/blog online.
- Un estudio de diseño que tiene el mismo portafolio desde el 2001 en línea y sabemos cualquier cantidad de pretextos para no actualizarlo, incluyendo actividades de fin de semana.
- Una agencia de publicidad en donde se discuten cientos de cosas irrelevantes en interminables reuniones en lugares lejanos donde la gente pierde el hilo cada 5 minutos. Les toma 3 meses idear un sitio que bien podría hacerse en una semana.
- Una secretaria que pregunta y avisa cientos de veces sin poder tomar la mínima decisión en concreto, interrumpiendo el flujo de trabajo de quienes la han contratado para “administrarse” mejor.
- Un absurdo y muy costoso sistema de administración de contenidos para una editorial que lleva más de un año desarrollándose y retrasando su salida por juntas, discusiones, juegos, personas que no quieren operarlo, etc.
- Una manifestación en la calle, es muchas veces una forma de hacer tiempo y evitar una acción concreta para resolver algo.
- Un banco que no es capaz de actualizar su sitio desde hace años porque sus programadores en jefe siguen perdiendo el tiempo en discutir si toman o no la decisión de aprender “nuevas tecnologías”.
- Un depto de finanzas de una empresa grande, que siempre tiene a la contadora de vacaciones, en el baño, en la comida, se tomó la tarde o ya no regresó de la comida del viernes… el caso es que tiene cientos de actividades para no pagar los servicios que se le han prestado.
Si me hacen falta, avísenme, que seguro a ustedes se les ocurrirán otros tantos, que para procrastinar cualquier oficina de gobierno se apunta sola.
4 Respuestas
Federico
junio 29, 2008 a las 06:46 hrs
1Hace poco he descubierto este artículo y aunque sea un poco tarde, quiero darte las gracias por el esfuerzo que conlleva la traducción del mismo. Gracias por el artículo me ha sido de mucha utilidad.
CyberGus
junio 29, 2008 a las 11:43 hrs
2Hola Federico, este artículo es mi propia reflexión, no es una traducción.
Saludos :)
Sandra
julio 1, 2008 a las 02:38 hrs
3Acerca de la procrastinación en las oficinas gubernamentales:
Hola de nuevo. Hace tiempo escribí un post (perdí mi base de datos, así que se diluyó en el olvido) acerca de un gobernador en Brasil que para abatir el índice de procrastinación en las dependencias bajo su comandancia decidió prohibir el uso del gerundio en el vocabulario burocrático, es decir, la forma gramatical que “demuestra una acción; pero no está definida ni por el tiempo, ni por el modo, ni por el número, ni por la persona” (Wikipedia).
De este modo los burócratas por disposición oficial ya no podían responder con un “lo estaremos atendiendo”, sino que tenían que ser concretos con un “le enviaremos”, lo que encaminaba a dar una fecha específica. La disposición provocó una gran polémica ya que la comunidad intelectual consideró que “el lenguaje no puede ser reglamentado”.
Afortunadamente alguien más recogió la nota: unheimlich.blogia.co…
Felipe
julio 31, 2008 a las 06:08 hrs
4Lo que dice Sandra es increíble… y creíble! =P
Buen post, saludos.
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