aprende a contar historias
De todas las habilidades y conocimientos que podría tener un fotógrafo, diseñador o alguien que se digne a decir que es bueno para crear contenidos, esta es sin duda la más importante… y la menos valorada.

Desde que comencé en la fotografía, conocí a cualquier cantidad de personas que se auto proclamaban “fotógrafos”, que iban desde los que dominaban Photoshop hasta los que tenían el estudio montado y se dedicaban a fotografiar modelos. La característica de todos ellos era que generaban imágenes que no me decían nada, no porque no fuera mi especialidad lo que hacían, sino porque detrás de todo contenido debe existir una historia.

Saber contar historias no es sencillo, tanto así que aún cuando conversé con varios que se dedicaban a la foto, sobre esto, su trabajo posterior no mejoró en ese sentido. Todos deben saber contar historias, no importa si eres un fotógrafo de conciertos o si son las fotos de una boda, no hay historia, no hay fotos.

Un buen ejercicio fue analizar varios de los grupos a los que pertenecía en flickr y ver fuera de contexto las imágenes que subía la gente. Entre unos obsesionados con el proceso, la saturación de color, y otros simplemente con subir la mayor cantidad de fotos, todas perdían la principal línea de la fotografía, contar historias.

Criticar es muy fácil, aportar, difícil, es por eso que al leer Noise Between Stations decidí puntualizar los aspectos básicos, que no solo la fotografía debe tener, sino cualquier proyecto web, identidad, video, película o cualquier proyecto que se digne de estar bien hecho.

¿Cuáles son las características de una buena historia?

  • Un solo tema, bien definido.
  • Una trama bien planeada.
  • Estilo: historia que evoque imágenes, sonidos placenteros y ritmo.
  • Caracterización
  • Apegadas a su fuente (realistas).
  • De aspecto dramático.
  • Apropiada para su público.

Adaptándonos a nuestra audiencia.

  • Acerca la historia lo más que puedas a tu público, algo cotidiano, algo muy humano.
  • Breve y simple.
  • Estimula sus sentidos, para que sientan, huelan y toquen a través de tus historias.
  • Describe los personajes y haz que la gente se identifique con ellos.

Preparando la historia

  • Lee y analiza tu historia o imagen muchas veces, primero por placer, después con concentración.
  • Analiza su atractivo, las imágenes que quieres evocar a través de las palabras o de una sola imágen y el estado de ánimo que pretendes crear.
  • Investiga la historia detrás de tus personajes y los significados culturales.
  • Vive tu historia hasta que los personajes y el lugar tan real como las personas y lugares que ya conoces.
  • ¡Visualízala! Una imagen suena, sabe, tiene aromas y colores:

¡Sólo cuando logras ver la historia tan vívida, con tanta fuerza, es cuando puedes lograr que los demás la vean!

Aprende tu historia

  • Apréndete la historia completa y por fragmentos, domínala y luego simplifícala. (este es un ejercicio de imagen muy importante para fotógrafos y diseñadores).
  • Haz un diagrama de tu historia: El principio, que establece el lugar, presenta los personajes y el conflicto; el cuerpo, donde el conflicto llega al Climax; La resolución al conflicto. Observa como comienza la acción, como se acelera, si se repite y cómo y dónde las transiciones ocurren.
  • Absorbe el estilo de la historia: Para retener el sabor y vigor original, aprende las frases características recurrentes que aparecen a lo largo de tu historia. Pon atención en la estructura, las frases, las palabras inusuales y las expresiones.
  • Practica la historia con frecuencia: Al espejo, con tu gato, manejando, con amigos o con cualquier que desee escucharla. Incluso cuando cuentas una historia muy familiar y vieja, debes usar toda tu imaginación y habilidades para darle vida.

Contando la historia

  • Sinceridad y entrega: ¡Sé serio!
  • Entusiasmo (esto no significa de forma artificial o falsa para presentarla, como el típico narrador idiota para niños).
  • Anímala, en tus gestos, tu voz y tus expresiones.

En el artículo original vienen más consejos para narradores, pero al menos en estos que ya he mencionado y adaptado, imagina el éxito que podrían tener tus fotos, diseños o tus posts (aún si sólo eres blogger), si pones en práctica todo esto. ★