En las últimas semanas he tenido algunas conversaciones en donde ha salido a colación la calidad de la información o conocimiento que recibes.

Las eminencias del conocimiento en diversas áreas son personas que en muchos casos, tienen una facilidad para aprender y desarrollar mucho con lo que saben, lo cual no significa, que todos los que estudian por muchos años, saben que hacer con toda esa información acumulada.

¿Es una lectura de 100 cuartillas capaz de aportar más que una gran cita de algún pensador brillante?

Yo digo que depende.

Un gran porcentaje de académicos en diseño y en otras áreas echan mucho bluff y en concreto hay poco que decir, mucha paja y pocas nueces.

Los buenos estudiantes aprenden a sintetizar para quedarse con lo más importante por medio de sus apuntes (análisis, reflexión y reinterpretación, básicos del diseño).

Toda esta reflexión va en relación con la crítica que existe actualmente en la web (Ted Talks por ejemplo), en donde muchos autores de forma consistente se concentran en las nueces, no solo existen malos contenidos.

En una entrevista comentaba Tim Ferriss sobre la cantidad de tiempo que le toma a la gente promedio aprender un idioma “supuestamente” y cuanto le tomó a él aprender japonés y hablarlo perfectamente, cosa que le sucedió durante un viaje en donde no tuvo de otra más que aprender rápido.

¿La universidad tendría que durar 4 años para una buena carrera de diseño? ¿Tenemos que esperar a llegar a la universidad para estudiar lo que queremos?

Estoy seguro que la clave no está solo en el constante aprendizaje sino en esa separación de la paja y las nueces, de los esquemas tradicionales de enseñanza y por supuesto de esa pasión que exista por aprender algo.

Sin duda uno de las lecciones más grandes que he entendido es que ni la universidad ni leer una gran pila de libros va a determinar la calidad de tu conocimiento y ahora, que podemos encontrar tanta información, es aún más cuestionable.

¿Ustedes qué opinan? ★