Para muchos no es sorpresa que me mantenga desconectado de los concursos que se van organizando, como trampas de oso para ver quien sale fracturado primero, particularmente en los que no son otra cosa que un gran negocio para sus autores.

En Moccablog hemos tocado en varias ocasiones el tema del spec work o trabajo especulativo y es verdaderamente triste ver que caigan una y otra vez en el mismo hoyo.

¿Cuáles son las características del trabajo especulativo y cuál es su relación con los concursos?

  • No hay remuneración.
  • No hay respeto a derechos de autor.
  • No hay garantía de que ganar un concurso te ayude a conseguir un empleo.
  • La gente que toma las decisiones no siempre está respaldada por buen trabajo.
  • Rara vez la decisión es subjetiva.
  • Ignorancia disfrazada de académicos.

Por supuesto lo anterior puede variar dependiendo del concurso, el asunto es estar preparados para tomar uno de estos.

El que ahora ha creado gran desconcierto en la red, ha sido el de diseño de la Marca Turística de la Ciudad de México.

Precisamente cuando decidí apoyar a eduMac con el Concurso de Calavera, el cual se hizo el pasado noviembre, conversamos la necesidad de que este no cometiera los mismos errores y que inclusive mantuviera cláusulas donde se respetara el trabajo de los participantes… y así se hizo. Fue una modesta competencia con un premio bastante bueno y no fue sencillo decidir.

¿Pero qué sucede cuando participa el gobierno, cuando el concurso es masivo?

Creo que siempre que se haga un concurso, los estudiantes, recién egresados deben de plantearse lo siguiente:

  1. ¿Cuánto tiempo le voy a invertir?
  2. ¿Quienes van a ser los jueces, los conozco, qué trabajo han realizado?
  3. ¿Se respetarán los derechos de autor, existe una cláusula que me respalde?
  4. ¿Son los académicos sin práctica en el campo los mejor indicados para calificar mi trabajo?
  5. ¿Cuáles son los parámetros o puntos que van a revisar para evaluarme? (How Magazine sí explica lo que valora en cada trabajo dentro de sus concursos)
  6. ¿Quién hace el concurso?

La mejor recompensa del diseñador es que el trabajo funcione, la mejor forma de saberlo, trabajando y creando para la gente.

¿Entonces no debo meterme a ningún concurso?

Claro que sí, pero debes analizar la seriedad del concurso. Que yo sepa el gobierno nunca se ha caracterizado por saber qué hacer en estos casos, las reacciones y los logos que aparecieron en el concurso de diseño de la Marca Turística de la Ciudad de México hicieron evidente esto.

Yo sé que muchos participan en cada una de estas competencias por ganar exposición y abrirse paso como profesionales y les voy a decir algo… eso No es una fórmula y depende de demasiados factores. Conozco diseñadores que han participado y ganado varios concursos sin que esto haya repercutido en su trabajo a futuro, donde ha sido más importante un buen agente de ventas o un buen método de marketing y viceversa, diseñadores que nunca han participado en concursos y han hecho trabajos fantásticos.

Es cierto, los concursos pueden resultar atractivos como formas de capitalizarse… pero otra vez, estamos especulando, si te va a tomar mucho tiempo, no tienes suficiente información y las bases del concurso no son claras, mejor dedícalo a la escuela o al trabajo. Hoy en día puede ser más redituable inventar tu propia marca, producto o servicio y ponerlo en la red que matar moscas a cañonazos, al menos en lo primero puedes medir los resultados con mayor precisión y aprender. ★