“Nombres, nombres!” es lo que siempre queremos saber cuando algo malo ocurre, alguien a quién culpar. Ahora necesitamos conocer por qué o quiénes nos han llevado a esta actual crisis económica, no nos viene mal tener a quién señalar para tratar de entender este escenario.
Pues bien, vía El Ciudadano bibliotecario me entero que recientemente The Guardian ha publicado una lista de los 25 principales responsables de dicha crisis económica; en esta lista podemos encontrar a los que la propiciaron, los que la promovieron y los que no advirtieron, algunos nombres que pueden llamar nuestra atención:
Si le echas un vistazo al artículo completo encontrarás nombres que seguramente no son ninguna sorpresa; quizá sería más sorprendente encontrar nuestros nombres en la lista, me explico: si bien es cierto que estas 25 cabezas han jugado con la economía a tal grado de llevarnos a un mega endeudamiento, muchos de nosotros también hemos jugado un rol fuerte en este proceso. Si uno de los 25 en esta lista facilitó que se otorgaran créditos a casi cualquier persona, casi cualquier persona solicitó un crédito a sabiendas que su situación era tan inestable como para asegurar el pago de dicho préstamo, es decir, muchos de nosotros hemos, en mayor o menor grado, jugado un rol para inflar la burbuja.
Pensemos por ejemplo que en México muchos bancos te otorgan una tarjeta de crédito sin grandes requisitos (¿cuántos de nosotros no hemos recibido llamadas telefónicas donde se nos informa que se nos a otorgado una tarjeta de crédito?), si quieres adquirir un auto hay planes de autofinanciamiento que no revisan si estás en buró de crédito (autofin), y ¿qué me dicen de las tarjetas de crédito que se hacen cargo de tu deuda con otras tarjetas? o ¿de los “abonos chiquitos para pagar poquito”? Habrá quien diga que el problema fueron las hipotecas y no los microcréditos o las tarjetas, desde luego que esto es muy cierto, pero es un hecho que el no saber cómo gastar y el tomar prestado un dinero que no existe y que además no tenemos la certeza si seremos capaces de devolver nos ha llevado poco a poco hasta la situación actual.
Me quedo con la reflexión de El Ciudadano Bibliotecario:
Hay que destacar la necesidad de encontrar los culpables…porque cuando salgamos de esta crisis, ¿quién nos asegura que los mismos responsables no vayan a tomar puestos de decisión y nos puedan llevar otra vez a una situación calamitosa?
Y, desde luego, también quedarnos con la lección para saber cómo utilizar nuestro dinero y evitar endeudarnos. ★
competirá al formato micro cuatro tercios. No me confío mucho a Sony pero esto impulsará el mercado en ese segmento.
Si te ha gustado mi trabajo, puedes votar de dos formas, como usuario CPB o si no quieres registrarte, puedes hacerlo como “People’s Champ”. :)
2 Respuestas
torresvera
febrero 9, 2009 a las 01:36 hrs
1Cierto en muchas cosas. Una sola me parece coincidir con el discurso del sistema (ese que nos quiere hacer parte de las pérdidas pero nunca de las ganancias): recuerda que el problema se inció con los fondos de inversiones de riesgo, que en el mismo The Guardian, te explican qué son, pero a grandes rasgos, es apostarle a la miseria y a la muerte en lugares que nunca iremos y de los cuales, casi nadie habla.
Fuera de eso, sí, hay que encontrar culpables y los tenemos identificados en todos lados. Pero más importante aún, atarles las manos.
Salud.
rb3m
febrero 9, 2009 a las 12:03 hrs
2Parte de la culpa de la administración Bush radica en la ficción de que el “mercado se autorregulará”. Aunque es cierto que un mercado libre se regulará automáticamente, también es cierto que el mercado libre no existe. Es una creación de la teoría económica para entender ciertos fenómenos, una simplificación de lo que pasa en la realidad que es útil para estudiar la realidad, pero no para establecer políticas.
El mercado libre se basa en el acceso completo de productores y consumidores tanto a los productos como a toda la información sobre los productos para poder tomar decisiones de compra. Por supuesto, en la mayor parte de las industrias actuales aún cuando se pueda comprar y vender libremente (que tampoco pasa muy seguido) es imposible tener acceso siquiera al 10% de la información sobre los productos.
Lo irónico del caso es que los defensores del libre mercado atacan a los defensores del comunismo diciendo que se basa en situaciones irreales e hipotéticas. Ambos extremos son igual de ilusos.
Suscríbete a los comentarios de esta anotación
Deja tu respuesta