En esta segunda entrega de la traducción del artículo El e-Book pasado y futuro: leer en la era digital se explican algunas ventajas del e-Book sobre el libro impreso, así como la transición y aceptación que históricamente han tenido otros avances tecnológicos, como es el caso de la música en CD y MP3 y que bien podrían (y deberían) aplicarse a la transición del libro impreso al e-book.

EL E-BOOK PASADO Y FUTURO: LEER EN LA ERA DIGITAL
Por: John Siracusa
El inevitable e-Book

Aún cuando resultara más sencillo aplicar la lógica y el razonamiento para las acciones de un gran número de personas, sería un ejercicio sin importancia; todos los argumentos previos en relación con la calidad de la pantalla y la separación del medio y el contenido se desmoronan al enfrentar esta inconveniente realidad: la gente no quiere leer libros en una pantalla; o, parafraseando a una ya olvidada pero muy conveniente película de los 90s : la gente ama a sus libros.

Lo cierto es que este argumento también se extingue y a los bibliófilos les tengo malas noticias: el tan amado libro, que es un soporte de información menos sofisticado, no le gana a toda una historia y linaje.

Esto ha sucedido una y otra vez, y puede incluso suceder sin el cambio de opinión de una sola persona; para decirlo sin rodeos: la gente muere, y se podría decir que la muerte es el mejor impulsor del progreso humano. Incluso en una comunidad donde la razón está basada en la ciencia, a veces es necesario esperar a que una generación de científicos mueran antes de que una nueva teoría gane la aceptación general.

Así que, la tan romántica muerte y el paso del tiempo, tienen que suceder. Muchas nuevas tecnologías son ampliamente adoptadas sin que sea necesario que una generación cambie. Sin embargo, hasta ahora los libros no han cedido terreno. Aquí el mensaje es simple, a largo o corto plazo, el resultado será el mismo.

Aún cuando la próxima generación y las venideras estén influenciadas por los prejuicios de sus padres, es más probable que juzguen estas nuevas tecnologías por experiencia propia; y en el caso de los e-Books, los méritos ya son visibles; de hecho, algunos de estos méritos han sido conocidos en otras transiciones tecnológicas exitosas.

Conveniencia: ¿ mil canciones en su bolsillo? Un millón de libros en su bolsillo. Traiga consigo todas sus lecturas en todo momento, no pierda sus anotaciones, no más páginas dobladas, rasgadas, arrancadas o manchadas. No requiere estantería y tampoco ir a las librerías: compre y comience a leer en segundos. Lea donde y cuando sea con una sola mano; y no pierda su página al dejar de leer abruptamente.

Poder: busque de manera inmediata la definición de una palabra con un sólo click. Subraye de manera infinita sin degradar el texto. Haga anotaciones sin verse limitado por el margen y haga miles de anotaciones y ligas en cualquier parte del texto.

Potencial: consuma, comparta y vuelva a mezclar cuantas veces quiera.

Todo esto suena maravilloso ¿pero acaso es suficiente? ¿Acaso todo lo anterior es tan importante como para fomentar inevitablemente la transición? Parece una demanda un tanto dudosa, para tener una mejor perspectiva, pensemos en cualquier otra transición tecnológica que hayamos vivido recientemente.

¿Qué ventajas nos ofreció el CD como para reemplazar los discos de vinyl y los cassettes? Los geeks seguramente argumentarán que se debió a la calidad del audio (aunque los fanáticos del vinyl digan lo contrario) y a la posibilidad de hacer muchas copias digitales; aún cuando las copias digitales no fueran lo más importante y la calidad de audio no haya sido lo más atractivo para el mercado al momento de aparecer el primer CD.

Las características más importantes del CD fueron mucho más mundanas: más durables y pequeños que el vinyl; además no era necesario adelantarlo, regresarlo o cambiarlo para escuchar determinada canción (ah! además las disqueras no pudieron esperar para hacer una reventa de su música). La calidad del audio y la reluciente apariencia futurista solo ayudaron a romper el hielo, y desde luego las copias digitales no fueron lo primero en lo que los geeks pensaron cuando el CD apareció (cuando las computadoras aún no tenían suficiente RAM y los quemadores de CD aún no existían).

En el mismo orden de ideas, pensemos en la transición del CD a descargar música, de hecho estamos en plena transición. ¿Qué ventajas nos proporcionan los MP3 sobre el CD? El tiempo para hacer cualquier otra cosa, es decir, ahora es posible comprar y descargar una canción sin salir de casa, además que puedes comenzar a escucharla inmediatamente y el almacenamiento de los discos también se elimina. Eso es todo.

¿Qué hay al respecto de la calidad de audio? De hecho, esto ha empeorado durante la transición; los consumidores también están subiendo las letras de las canciones y las portadas con una menor calidad. ¿Esto representa alguna mejoría? desde el punto de vista de los consumidores, la respuesta es un rotundo “sí”, así que lo que se contempla aquí es el poder de la conveniencia y la gratificación instantánea.

Ahora, revisemos una vez más las virtudes de los e-books, espero que estén de acuerdo en que son más que suficientes. ¿Aún no están convencidos? Ok, aún hay tiempo para ir a la opción nuclear… ★