Leyendo sobre La discriminación por edad en el mercado laboral en Isopixel, veo un segundo fenómeno que puede ser preocupante… ¿por qué el diseñador de 35 solo pensaría en buscar empleo?

Aquí hace falta un cambio de perspectivas. ¿Qué no se supone que si somos creativos, deberíamos enfocar eso en solucionar incluso nuestras propias necesidades?

El diseñador que está buscando empleo a los 35 para terminar en otro escritorio haciendo lo mismo que hacía cuando era recién egresado, ya tiene un severo problema: carencia de visión.

El mercado que define este límite de edad no está enfocado en hacer más dinero a través del talento de un creativo, solo está enfocado en ahorrar.

Es normal que en otro tipo de trabajos más operativos sea muy difícil encontrar empleo, ahí de facto la diferencia es solo pagar un mayor sueldo porque la persona tiene hijos, la experiencia no hace tanta diferencia para labores repetitivas.

Para mi llegar a los 35 fue el inicio de una nueva etapa de muchas ideas y retos, de construir varios proyectos, ayudar a otros a levantarlos y sentirme más capaz que nunca.

El mercado laboral tradicional te pone un grillete, se enfoca en mantenerte ocupado lo suficiente para que no te desarrolles en otras áreas, después pasen los años y no seas capaz de ver tu futuro.

Es probable que todo aquel que es empleado solo vea por una quincena segura, lo entiendo, pero si me preguntaran ahora sobre mi versatilidad y conocimiento, tendría que agradecer el hecho de que como freelance me vi obligado a aprender cosas que en promedio no dominan muchos de mi edad.

Los que ahora son jóvenes probablemente deben construir un proyecto alterno, estimular o crear un espacio personal de desarrollo de conocimiento, pensarse como emprendedores…. no porque la palabrita esté de moda, sino porque esto rendirá frutos fabulosos al acumular experiencia y conocimiento.

Estas estadísticas de empleo son una advertencia a jóvenes de que comiencen a planear su vida de otra forma, a enfocar esa creatividad en producir sus propias ideas, a buscar inversionistas e incluso a sembrar esta forma de pensar entre sus amigos/colegas.

Esto no quiere decir solamente que dejes tu actual empleo si no estás seguro de lo que estás haciendo. Significa que debes invertir tiempo en tus proyectos para construir algo propio.

Para los que ya tienen 35 o más, son quizá, la última oportunidad para dejar de corretear la chuleta (perseguir el empleo) y usar esa misma capacidad para que “la chuleta llegue a ellos”. Invertir el juego. Al final del día se supone que usamos nuestra creatividad para resolver problemas… ¿por qué no el propio?

¿Qué ofreces hoy? ¿emplearte o dar una gama de productos y/o servicios?

Aunque no estoy de acuerdo en todo lo que Tim Ferris habla en sus libros, hay un planteamiento de base muy interesante que puede dar buena reflexión de los lectores:

Se nos ha educado para seguir un esquema social donde debemos trabajar muy duro los primeros años y “retrasar” el disfrute al final, con la jubilación. ¿Por qué relegar el placer de la vida para el final del camino? ¿por qué no vivir todo el camino intensamente?

El esquema de “tienes 35 y ya no me sirves” viene de empresas/despachos sin visión y valoración de la experiencia. No te acerques a estas.

Gran parte de los brandings/marcas alrededor del mundo son encargados a estudios de diseño, luego para ser continuados por el departamento interno de esas empresas.

Hoy los profesionales más valorados son los que pueden darnos una solución completa e innovadora a algo que no pueden hacer los que laboran de sol a sol, simplemente por que su esquema tradicional de trabajo está diseñado para no dejarlos aprender ni desarrollarse.

¿El límite de edad es para ti o eres un creativo capaz de ver nuevas posibilidades? ★