Revisando mis propias notas en Moccablog buscando como principal tema la universidad, me encontré con una de las percepciones equivocadas que existe la cantidad de información que verdaderamente es relevante para aprender.

En esta nota, un comentario hace hincapié en la siguiente idea:

Un diseñador, por lo general, utiliza predominantemente su hemisferio derecho, por lo que le será difícil asimilar una gran cantidad de texto escrito.

Falso, esa nota no se refería a eso. Ese de hecho es un gran mito que hay sobre el diseñador, es pensar que solo hace dibujitos.

La carrera de diseño así como el diseñador no trabajan así, ni la teoría de diseño es así. Varios de los egresados y actuales estudiantes de la Edinba me darán la razón con la gran cantidad de libros, lecturas/artículos de narrativa visual, tipografía, semiótica/semiología, estética, teoría de los diseños, arquitectura de información y demás que hay que leer a consciencia si realmente se quiere entender el diseño “entre líneas”.

El éxito del diseñador está en la práctica de eso que aprende y su capacidad para sintetizarlo, cualidad incluso envidiable para varios académicos. La naturaleza también es compleja en su forma pero los resultados son sencillos.

Cuando me refiero a Aprender Más me refiero aprender, no a hacer méritos y acumular libros en casa. El mundo se construye de acciones concretas. La cuestionante de ese post no se refiere a los estudios de los hemisferios del cerebro sino al abuso de información.

Se puede tener la biblioteca de Alejandría a mano y una memoria prodigiosa, pero el mundo se lo comen quienes pueden tomar acciones concretas y lograr lo que se proponen exitosamente.

Y me vuelvo a preguntar… ¿son necesarios 4 años para aprender diseño o algún otra carrera relacionada?

Recuerdo el caso particular de una amiga, quien se fue a estudiar a Francia. Era experta en ensayos descomunales que sacaron las mejores calificaciones y que probablemente seducirían a más de un académico ortodoxo en México. Su riqueza de lenguaje podía marear literalmente al más incauto.

En Francia el “posgrado” era de Semiótica. Cuando entregó material para la primer revisión del trabajo final, los profesores le dijeron que no estaba preparada para ser diseñadora.

El problema fue sencillo, a su trabajo le sobraban dos mil páginas y ella aún no sabía como explicar en 20 minutos de que se trataba.

Ahora pongamos el ejemplo al revés, de una gran frase de Mark Twain puede salir una mesa redonda de 4 horas.

Pero la frase de Mark Twain es una síntesis de conocimiento, su sabiduría está en transmitirlo de forma práctica, digerible, accesible. Calidad sobre cantidad.

No me entiendan mal, el tiempo siempre se necesitará y al aprendizaje nunca acaba, pero sin este llevado a la práctica y sin agilizar su proceso, podemos convertirnos en monstruos académicos que vean girar el mundo sin ser parte del cambio.

Quien me vuelva a decir que los estudiantes no leen, tiene que poner atención a este video del 2007:

Y entender la realidad de hoy para replantear la educación. ★