El lenguaje, como casi todo en este mundo tiende a cambiar y a evolucionar: se adoptan y adaptan palabras de otros idiomas y para las cuales no existe un equivalente en español, como es el ya conocido caso de muchos anglicismos y tecnicismos, por ejemplo: “twittear“ o “marketing“ (sin acento, por favor). Otras palabras, por su parte, van adquiriendo un uso distinto al original, por ejemplo, la palabra “bizarro“ que según la RAE quiere decir “valiente”, “generoso”, “lúcido”, “espléndido” y que actualmente es más común utilizarla como sinónimo de “extraño“, aunque no sea correcto. Se crean también nuevas palabras como el caso del verbo “cantinflear“ que significa “hablar de forma disparatada e incongruente y sin decir nada” y que fue aceptada en la lengua española en 1992 gracias a Cantinflas, un cómico mexicano que actuaba “de forma disparatada e incongruente y sin decir nada.”

Y es que, aunque a muchos puristas no les guste, para que una lengua perdure y se enriquezca tiene que evolucionar y ser flexible. Sin embargo, en el camino a veces vamos olvidando algunas palabras y cuando volvemos a escucharlas parece que hablamos con nuestros abuelos. Aquí les dejo una lista de algunas palabras que eran muy comunes cuando yo era niña y que hoy en día ya no se usan y a muchos les suenan extrañas o de abuelitos:

  • Alharaca: “Extraordinaria demostración o expresión con que por ligero motivo se manifiesta la vehemencia de algún afecto, como de ira, queja, admiración, alegría, etc.”
  • Aporrear: “Dar golpes insistentemente, con una porra o con cualquier otra cosa.” Algunos abuelos y padres no necesitaban de porras para aporrearte.
  • Cascarrabias: “Persona que fácilmente se enoja, riñe o demuestra enfado.” Cómo olvidar cuando nos referíamos hacia una persona mayor como “viejito cascarrabias.”
  • Chiquillo: “niño”. Durante mucho tiempo esta palabra cayó en el olvido y no fue sino hasta el 2000 cuando el entonces mandatario Vicente Fox volvió a ponerla de moda, junto con el “lenguaje de género”: “chiquillos y chiquillas.”
  • Emperifollar: el verbo correcto es “emperejilar” que significa “adornar a alguien con profusión y esmero.” Emperifollar proviene de “perifollo” que son los “adornos de mujer en el traje y peinado, y especialmente los que son excesivos o de mal gusto.” Durante mucho tiempo yo escuché esta palabra y sólo hasta hace unos días supe que estaba incluida en nuestra lengua española.
  • Escusado: retrete. A mi nunca me ha gustado esta palabra y creo que actualmente muchos preferimos decir “voy al baño” o “voy al tocador”, je.
  • Espurio: falso. Gracias a las pasadas elecciones federales y a uno de los candidatos, esta palabra vuelve a estar en boca de todos.
  • Greña: Cabellera revuelta y mal compuesta. En algunas ocasiones decíamos “se agarraron de las greñas” para referirnos a una pelea entre mujeres.
  • Morralla: según la RAE, en su cuarta acepción significa: “monedas de escaso valor”.
  • Pelado: “Persona de las capas sociales menos pudientes y de inferior cultura.”
  • Pelagatos: “pelafustán.” Aunque creo que actualmente ninguna de las dos palabras las utilizamos tanto.
  • Petatear: el petate en México es una “estera de palma utilizada para dormir”, aunque también cuando una persona moría se envolvía en un petate. De ahí surgió el verbo “petatear” que significa morir.
  • Ruco: “Viejo.” Si no mal recuerdo, durante la década de los 80s era muy común que los jóvenes les dijeran a sus padres algo así como “ya estás ruco.”
  • Tostón: “para referirse a las monedas de 50 centavos”. En México, durante mucho tiempo no utilizamos los centavos; fue hasta 1993 gracias a la inflación que el peso perdió 3 ceros y volvimos a los centavos; sin embargo, nunca volvimos a utilizar “tostón.”
  • Tumbaburros: Diccionario. Aunque esta palabra no esté aceptada por la RAE, cómo olvidar cuando preguntábamos a nuestros padres o abuelos sobre una palabra y el nos mandaba a revisar en el “tumbaburros.”
  • Vuelto: “vuelta de dinero entregado de sobra al hacer un pago.” Ahora es más común escuchar “cambio”.
  • Zarrapastroso: “Desaseado, andrajoso, desaliñado y roto”. Creo que actualmente utilizamos más “chamagoso”.

Hasta aquí llego con esta lista; sin embargo, estoy segura que existen más palabras que ya no usamos y que quizá recuerdes y nos quieras compartir. ★