A finales del 2010, Zack Arias sacó un artículo bastante irónico que criticaba de forma directa a los fotógrafos bloggers “flojos” que escribían estas listas “how to” de como lograr ser un gran fotógrafo y daban tips y puntos supuestamente estratégicos para lograrlo, cito:

Si tienes que añadir “pon imágenes en un website” dentro de tu top 10 de cosas que debes hacer, ¿quién carajos es tu público target? ¿Infantes? Y no me refiero a infantes metafóricamente. ¿Ordenar tarjetas de negocios? Nota a los bloggers… si tienes que establecer lo más elemental obvio, no te molestes.

El anti-aprendizaje

El problema de estas listas es que funcionan. Todos hacemos click en ellas todo el tiempo, y no solo soy yo. PhotoShelter confirma eso:

del contenido que nosotros creamos para el blog de Photoshelter, nuestros artículos de “listas” son los que más vinculan desde otros sitios, los que más twittean, mandan por mail y los que visitan más.

Una mentalidad del “arreglo rápido” parece dominar el aprendizaje en línea de una forma que no sería posible en un estudio tradicional o en el ambiente de aprendizaje de los talleres. Como los tips de sexo impresos en las portadas de las revistas de hombres, la preferencia clara es por los trucos astutos en vez de las habilidades sustanciales ganadas con trabajo a profundidad.

La popularidad de estos artículos parece confirmar lo que de forma ingenua hemos tratado de ignorar. La mayoría de la gente que “trollea” estos sitios no lo hace para aprender, al visitarlos estan literalmente evitando aprender, tirando el aprendizaje. Los artículos que lideran en visitas son las listas “top 10”, las de rumores, reseñas de equipos y videos tutoriales o detrás de cámaras. Ensayos extensos sobre el arte fotográfico o sus aspectos teóricos prácticamente no existen (salvo algunas excepciones que confirman la regla) y las galerías mostrando trabajo de mayor originalidad o creatividad tienen una clasificación menor o menos visible. Como si fuera “Baby Einstein” para creativos, tenemos el abuso del “entretenimiento educativo” o formas de tenerles la mente ocupada mientras evitamos hacer el trabajo pesado de verdaderamente crear cosas.

Discere faciendo / Aprender haciendo.

En general, lo que está perdido, parece ser la creatividad del lienzo en blanco, es decir, dejar tu mente vacía y tus ojos bien abiertos. Es cierto, hay un valor al inspirarse de otros y el internet es genial para eso. Lo que se ha perdido en el camino es el valor de mirar ese lienzo vacío y esa necesidad de crear algo de la nada. Al final, todo el arte que destaca nace de una chispa de creación original, incluso si toma algo de otros artistas, es algo que no puedes aprender de un tutorial en Vimeo. Cada minuto que alguien pasa su tiempo trolleando en la web por tips y trucos “útiles”, es un día en el que no están afuera con el ojo en el visor de la cámara experimentando con la luz.

Es posible que ningún otro medio sea tan abierto como un “lienzo en blanco” para la creatividad como lo es la fotografía digital y el video. Crear es sencillo. A diferencia de un pintor quien debe adquirir un nivel de habilidades para comenzar a expresarse en el lienzo, un fotógrafo o videógrafo puede salir y comenzar a capturar imágenes de estándares técnicamente precisos. Mientras los resultados pueden ser consistentes, no hay mayor costo para la experimentación y los resultados se pueden revisar instantáneamente. Puedes pasearte con un macro y arrastrarte de rodillas para convertir flores desenfocadas en obras abstractas. O puedes organizar a unas personas para que posen en un callejón mientras les pides que hablen sobre sus vidas o que simplemente tiren agua al aire.

La facilidad de crear imágenes digitales es tanto un beneficio como una maldición. Mientras permite una exploración creativa incomparable, es común que se asuma que la fotografía es una búsqueda técnica en vez de lo que realmente es, pintar con la luz. Y como cualquier otra forma de pintura, volverte el mejor es cuestión de refinar la técnica y descubrir un estilo personal. Es irónico que tantos artículos de “las 10 cosas que deberías…” nos distraigan de desarrollar nuestro arte, subrayando la necesidad de fotógrafos y videógrafos que forjen una visión única en su trabajo. No hay ninguna otra forma de lograr eso que salir y tomar fotos día con día… Aprender haciendo.

Intencionalidad.

Existe claramente una tremenda substancia y valor en la cultura online que se ha desarrollado alrededor de empresas como la fotografía y la videografía. Entonces ¿Cómo reconciliar esto con la poca o nula profundidad de tanto contenido en internet? He pensado acerca de ello un poco y parece que la “intención” es la parte central de todo esto.

¿Te involucras en la comunidad con visión e intención, o como consumidor pasivo? Me parece a mi que es la intención que traemos a estos espacios la que los define. A menudo trolleamos la web buscando soluciones a problemas que ni siquiera sabíamos que teníamos, en vez de usarla como una herramienta para avanzar en el proceso creativo. Debajo de esta tendencia hay un miedo a mirar en el abismo del lienzo vacío. Un miedo a que lo que tengamos que decir no sea tan interesante. Hay una desesperada esperanza de que, de no tener suficientes trucos en el sombrero, o suficiente equipo, nadie te verá por el fraude que eres.

(Traducción libre que hice de este excelente artículo que me topé buscando una cita de Zack Arias. Mucho de pensarse, se los dejo de tarea) ★

Información, tecnología y productividad

Citaba a Edward Weston en la popularización de la fotografía sobre el hecho de son muy pocos los fotógrafos que realmente dominan su medio y en vez de esto dejan que el medio los domine a ellos.

El caso anterior aplica para varias áreas, no solo la fotografía. Aunque muchos han discutido sobre el exceso de información y el consumismo tecnológico, pocos han esclarecido de que va este proceso.

Estudiantes de diseño, fotografía, comunicaciones y de algunas otras áreas viven permanentemente consumiendo y corriendo tras la información y el último desarrollo tecnológico como hamsters en la rueda de su jaula, sin el suficiente tiempo para concentrarse concretamente en desarrollar algo o aprender bien a manejar una herramienta.

Esto no es nuevo pero es cada vez más complicado por el desarrollo tecnológico y la velocidad del consumo de información hoy en día.

Los ejemplos claros están en la proliferación de sitios con recursos que en su mayoría se repiten entre si y automatizan los resultados de quienes los consumen.

Aunque todo mundo sabe que la creatividad no es otra cosa que la combinación novedosa de ideas o recursos ordinarios o comunes, el problema actual se presenta cuando buscar elementos, para generar información o para estar al día con las herramientas, se vuelve el más largo que la acción concreta de construir con ello.

¿Alguien crea esto? ¿hay beneficios?

Las empresas que generan tecnologías, nuevos gadgets, los sitios de recursos y otros tantos se benefician de esto, el problema llega cuando ya está saturado el mercado y el mismo estudiante o profesional no sabe cuando parar para tomar acción y producir.

Por eso es tan importante que el estudiante comience a crear y laborar, así sea en la tarea más sencilla, desde que comienza su carrera o antes. Porque sino tienes personas que no están seguras de lo que están haciendo y creen que aplicando algún recurso o “fórmula” que leyeron en algún sitio, les va a resolver la vida.

Ahora confrontamos dos obstáculos, una deficiencia educativa que no nos enseña a discernir información y conocimiento de entretenimiento o peor, una falta de aprendizaje, pues para verdaderamente aprender algo se necesita tener práctica en ello.

Es una constante pelea entre conocimiento aplicable e información que nos mantiene ocupados y no productivos. Y es que mucha gente te dice que está ocupada en su trabajo, lo cual no significa que esté produciendo.

Seguramente habrá más de uno que aplicando fórmulas, clipart y leyendo miles de artículos de productividad, haya logrado vender algo de muy mala calidad a un cliente que no es exigente o desconoce totalmente. Aprovecharse de la ignorancia es relativamente fácil.

¿Hasta dónde es aplicable esto y qué tan mediocre se puede ser?

Finalmente el resultado de esta saturación es tener contra la pared al creativo, que al perder tanto tiempo en recursos y tecnologías se ve orillado a aplicar algún recurso prefabricado de último momento, así sin ser ni muy productivo, estando muy ocupado y sin la capacidad de generar algo diferente. ★

Curiosidades del Lenguaje

Seguramente para los lingüistas, miembros de la RAE y todos aquellos apasionados de la lengua ha sido una grata e inesperada sorpresa ver los resultados publicados recientemente en la revista Current biology

Y es que, de acuerdo a unos científicos alemanes de la Universidad de Wurzburgo: los bebés lloran en su lengua materna , es decir, que durante el último trimestre de embarazo el producto recibe estímulos auditivos del exterior, especialmente la melodía en la música y las flexiones del idioma de su madre, lo que provoca a su vez que el neonato llore con flexiones de su lengua materna.

Entre las teorías del porqué un bebé llora con el acento de lo que será su lengua materna se encuentran que busca establecer un vínculo con su madre; sin embargo, en lo que se logra saber la razón por la que los pequeños imitan las flexiones de lo que será su futura lengua materna durante el llanto, este descubrimiento confirma que el principio del lenguaje no comienza con el balbuceo, sino con el mismo llanto.

A mi francamente me parece sorprendente que un bebé tenga la capacidad de absorber desde el seno materno este tipo de sutilezas del lenguaje, cuando muchos los adultos no somos capaces de distinguir las diferentes necesidades en el llanto de un bebe, mucho menos el acento del llanto, e incluso algunos no son muy hábiles al momento de comunicarse.

Parece además que el lenguaje tiene muchas más sutilezas de las que pensamos, no sólo sirve para comunicarnos, sino también nos da un sentido de pertenencia incluso desde antes de nacer.

Replantear la educación

Revisando mis propias notas en Moccablog buscando como principal tema la universidad, me encontré con una de las percepciones equivocadas que existe la cantidad de información que verdaderamente es relevante para aprender.

En esta nota, un comentario hace hincapié en la siguiente idea:

Un diseñador, por lo general, utiliza predominantemente su hemisferio derecho, por lo que le será difícil asimilar una gran cantidad de texto escrito.

Falso, esa nota no se refería a eso. Ese de hecho es un gran mito que hay sobre el diseñador, es pensar que solo hace dibujitos.

La carrera de diseño así como el diseñador no trabajan así, ni la teoría de diseño es así. Varios de los egresados y actuales estudiantes de la Edinba me darán la razón con la gran cantidad de libros, lecturas/artículos de narrativa visual, tipografía, semiótica/semiología, estética, teoría de los diseños, arquitectura de información y demás que hay que leer a consciencia si realmente se quiere entender el diseño “entre líneas”.

El éxito del diseñador está en la práctica de eso que aprende y su capacidad para sintetizarlo, cualidad incluso envidiable para varios académicos. La naturaleza también es compleja en su forma pero los resultados son sencillos.

Cuando me refiero a Aprender Más me refiero aprender, no a hacer méritos y acumular libros en casa. El mundo se construye de acciones concretas. La cuestionante de ese post no se refiere a los estudios de los hemisferios del cerebro sino al abuso de información.

Se puede tener la biblioteca de Alejandría a mano y una memoria prodigiosa, pero el mundo se lo comen quienes pueden tomar acciones concretas y lograr lo que se proponen exitosamente.

Y me vuelvo a preguntar… ¿son necesarios 4 años para aprender diseño o algún otra carrera relacionada?

Recuerdo el caso particular de una amiga, quien se fue a estudiar a Francia. Era experta en ensayos descomunales que sacaron las mejores calificaciones y que probablemente seducirían a más de un académico ortodoxo en México. Su riqueza de lenguaje podía marear literalmente al más incauto.

En Francia el “posgrado” era de Semiótica. Cuando entregó material para la primer revisión del trabajo final, los profesores le dijeron que no estaba preparada para ser diseñadora.

El problema fue sencillo, a su trabajo le sobraban dos mil páginas y ella aún no sabía como explicar en 20 minutos de que se trataba.

Ahora pongamos el ejemplo al revés, de una gran frase de Mark Twain puede salir una mesa redonda de 4 horas.

Pero la frase de Mark Twain es una síntesis de conocimiento, su sabiduría está en transmitirlo de forma práctica, digerible, accesible. Calidad sobre cantidad.

No me entiendan mal, el tiempo siempre se necesitará y al aprendizaje nunca acaba, pero sin este llevado a la práctica y sin agilizar su proceso, podemos convertirnos en monstruos académicos que vean girar el mundo sin ser parte del cambio.

Quien me vuelva a decir que los estudiantes no leen, tiene que poner atención a este video del 2007:

Y entender la realidad de hoy para replantear la educación. ★

Todos somos creativos

Pero pocos nos procuramos los estímulos adecuados para liberar todas esas ideas que a veces buscamos tanto.

David Lynch decía que se iba solo a un restaurante a comer solo, inmediatamente después de eso se tomaba una super malteada de chocolate acompañada con algo así como 5 a 7 tazas de café con mucha azúcar.

Justo después de esto a Lynch le venía el famoso “rush” de ideas por el exceso de azúcar. Todo lo que se llevaba a ese lugar era una pluma y las servilletas le servían a modo de pequeñas notas. Si algún día olvidaba su pluma… siempre había alguien que amablemente le prestaba una.

El tema aquí es que pocos se atreven a abandonar la rutina para crear este flujo.

La idea básica detrás de la creatividad es tomar dos cosas ordinarias que nunca se han combinado y buscar la conexión entre estas. Es al menos la base, pueden ser 3 o más.

Aunque parece fácil, todo esto depende de los estímulos en nuestro entorno, desde lo que comes, la gente con la que convives hasta el lugar donde trabajas.

Hace tiempo decidí moverme al mundo de la portabilidad, no me arrepiento. Es al menos en mi caso, esa libertad de convivir con entornos diferentes y es un estímulo para estar en constante actividad y flujo de ideas.

La segunda parte de la creatividad consiste en concretar la idea que tienes, bien hacen la observación de que mucha gente creativa no logra tomar acción concreta con sus ideas y nunca lleva a cabo nada. Para dar un empujón a esas personas, voy a citar The Cult of Done Manifesto que aunque ha sido repetido hasta el cansancio, siempre me encuentro a alguien que no lo conoce:

  1. Hay tres estados del ser. No saber, la acción concreta y la consumación de esta.
  2. Acepta que todo es un proyecto o un borrador, ayuda a terminar las cosas.
  3. Pretender que sabes lo que haces es casi lo mismo que saber lo que haces, solo acepta que lo sabes aunque no lo sepas y hazlo.
  4. Deja de procrastinar. Si esperas más de una semana para tener una buena idea, abandónala.
  5. El punto de terminar no es acabar por acabar sino terminarlo con el objetivo de hacer hacer/terminar otras cosas.
  6. Una vez que lo has acabado, puedes sacarlo de tu mente (literalmente dice tirarlo pero depende del contexto).
  7. Ríete de la perfección. Es aburrida y te impide terminar las cosas.
  8. La gente que no se ensucia las manos está mal. Hacer algo es mejor que no hacer nada.
  9. Las fallas cuentan como acciones por lo tanto cometer errores es al menos una forma de actuar/acabar las cosas (y aprender).
  10. La destrucción es una variante de “acabar las cosas”.
  11. Si tienes una idea y la publicas en internet, eso cuenta como un fantasma de lo acabado.
  12. Acabar las cosas es motor generador de más.

Al respecto de estos puntos, algunos los he aplicado simplemente porque soy de esas personas que entre más tenga que pensar en resolver algo que no le reporte nada concreto, más basura tendrá en la cabeza, por lo tanto, aplicado a lo cotidiando:

Evito coleccionar muchas cosas. Entre más tienes y buscas inspiración, más te abrumas, es como el mismo internet, tienes que aprender a medir las cosas.

El clásico diseñador que busca un recurso durante horas en internet hasta el momento en que ya pierde todo sentido el desperdicio de tiempo con relación al beneficio de adquirir este recurso.

Así entonces todos somos creativos pero vamos generando obstáculos o evitando acciones concretas, ser creativo también se trata de propiciar ese ambiente adecuado que no es tan complicado como parece. ★

Zack Arias

Zack Arias es un fotógrafo y maestro de Atlanta, da un taller llamado OneLight del cual también tiene un dvd.

Es seguro que los ya experimentados se sientan identificados con él, incluso aquellos que han pasado desde buenos hasta malos ratos en fotografía, este video es diferente y seguro dará mucho para aprender en lo que siga publicando más adelante:

Gracias a Richard sigo descubriendo muchas cosas. ★

Haciendo un ejercicio similar a este que publica High End y que bien podría ser un meme, me costó trabajo buscar a aquellos que en español determinaran mi rumbo en la web o en mi entorno profesional, probablemente porque yo comencé en este medio por ahí de 1996 y me tocó el “boom” del dotcom en el 2000, cuando flash era la moda.

Haciendo retrospectiva de lo que tengo en la red ahora, podría dividirlo así:

  1. ¿Quién me inspiró a poner Moccablog y cuando? Todd Dominey de What Do I Know, incluso mi primer layout estuvo inspirado en el suyo, esto fue por ahí de agosto del 2003.
  2. ¿Cuáles fueron la principales influencias de diseño que inspiraron parte de mi estilo más reciente? World Domination Design Group, Me Company, Apple y idN Magazine
  3. Jason Fries de 37Signals y ellos desde que comenzaron prácticamente.

Podría mencionar a Timothy Ferriss… pero estaría mintiendo que aplico mucho de lo que dice porque no vivo un exceso de trabajo como para usar sus pócimas, aunque muchas de sus ideas no dejan de ser interesantes.

Vayamos al mundo análogo.

Fui mucho tiempo lector de revistas en papel, las principales fueron ArtByte, How Magazine y Wired, de las cuales ArtByte murió y Wired terminó llevando mucho de su material a la web. How la solía comprar mucho por sus artículos de creatividad… de ahí conocí a Seth Godin.

En fotografía admiro mucho el trabajo de Michael Muller, Platon y James Nachtwey

¿Por qué no recuerdo o tengo presentes como influencias del mundo digital en español que muchos conocen?

Analizando con cuidado, muchas cosas que he escuchado de amistades más cercanas, son influencias que finalmente ellos perciben de otras partes del mundo y en concreto, no estoy aplicando ni redefiniendo mi “cultura digital” a través de esto, principalmente porque yo no mantengo una compañía o servicio online ni desarrollo aplicaciones, solo he trabajado muy cercano a la gente que trabaja en esto.

¿Y qué hay con respecto a la lista que publica High End?

Honestamente… a varios de ellos los conocí, bien o mal, muchos años después de haber comenzado en la web, y si tuviera que reconocer a mi primer influencia en tecnología, esa sería mi madre, pues por ella tuve mi primer Mac y mi primer software legal, Adobe Illustrator (1994). ★

Do schools kill creativity?

Una amena y excelente plática para meditar sobre la educación, sobre la creatividad, los académicos (que viven dentro de su propia cabeza), habría que poner en práctica muchas cosas… y como siempre lo he dicho, es la niñez el momento perfecto para definir los individuos y dejarlos ser creativos pero para el resto de su vida:

If you are not prepared to be wrong… you will never come with anything original.

- Sir Ken Robinson

Habrá que replantear el perfil de un diseñador y la educación que ha llevado… la universidad no podrá cambiar una estructura de pensamiento que ya fue formada, se debe ir a la raíz. ★

Sobre seguridad en la red

Vía Bibliotecarios 2.0 me entero de la campaña Think! before you post (Piensa antes de publicar!) promovido por el National Center for Missing & Exploited Children donde se presentan algunos videos que pretenden alertar sobre las implicaciones de postear información privada en la red, el que me parece más interesante es este:

También, leyendo en el blog El documentalista enredado Marcos Ros hace un interesante análisis de los contenidos de Facebook y la información que venimos volcando en esta red social y la utilidad o interés de la misma para el resto de los usuarios de redes sociales.

Estos dos artículos y muchos comentarios que he escuchado últimamente sobre seguridad y exceso de información en la red me hacen pensar en la forma como muchos aún siguen utilizando la red, lo que decimos y la forma cómo lo decimos.

Definitivamente estoy convencida de que la seguridad en la red o en cualquier otro aspecto de nuestra vida es un tema importante; desafortunadamente, algunos medios de comunicación en la radio o televisión se han dado a la tarea de satanizar la red, sin dar mayores detalles o bien, sin puntualizar los aspectos positivos de la misma. El punto medular y que todo usuario de internet debería considerar antes de publicar información personal es: “¿le contaría esto en la calle a un extraño?”, que coincide completamente con el punto 2 de la campaña “Think! before you post” y que traduzco a continuación:

Pregúntate a ti mismo: te avergonzaría si tus amigos o familia vieran las fotos o videos que has publicado en la red. Si la respuesta es Sí, entonces detente.

El tema de información en la red no se refiere a describir cada detalle de nuestra vida privada, así como el tema de seguridad tampoco se refiere a abrir cuentas en diferentes redes con perfiles vacíos que no nos dejen saber quién es la persona. Lo anterior podría resumirse en esta premisa: “Yo decido qué quiero que vean y decido qué quiero ver” y en la medida que no perdamos de vista esto, seremos usuarios de la red con perfiles más seguros y estaremos creando contenidos de utilidad.

Libros que hablan de libros

Mucho se puede decir de la literatura, de los libros y de las bibliotecas, pero qué mejor manera de ejemplificar la importancia que el libro ha tenido a lo largo de la historia que las historias que se han escrito en torno a este objeto de gran valor para muchas culturas. Cosa extraña que muchas de las obras literarias que han tenido como tema principal al libro o la biblioteca, hayan sido historias en donde se les ve como una amenaza. ¿Por qué será? recordemos la famosa frase de “información es poder”, quizá muchos escritores entendieron esta frase y al vivir entre libros se han dado cuenta de la importancia de los mismos, por lo que han escrito historias truculentas que siempre involucran algún libro o alguna biblioteca. En fin, el tema es apasionante, y aquí se mencionan unos pocos ejemplos de libros famosos que han hablado sobre libros:

El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha (Miguel de Cervantes Saavedra, 1a parte 1605, 2a parte 1615)
Cómo no poner en primer lugar a este clásico de la literatura universal. Narra la historia de un lector y gran amante de las novelas de caballería, que tras leer muchos libros enloquece y deja su aldea en busca de aventuras similares a las que se relataban en sus lecturas, confundiendo todo el tiempo el mundo real del de la fantasía literaria.

El nombre de la Rosa (Umberto Eco, 1980)
Cuenta la historia del novicio Adso de Melk y su maestro William de Baskerville que tras su llegada a una abadía célebre por el gran acervo bibliográfico albergado en su biblioteca, comienzan a suceder una serie de asesinatos, todos ellos relacionados con la lectura de un libro prohibido. Cabe señalar que William de Baskerville es un erudito que en algún momento se vio involucrado con la Santa Inquisición por sus posturas científicas. Esta obra fue llevada en 1986 al cine bajo la dirección de Jean-Jacques Annaud.

Fahrentheit 451 (Ray Bradbury, 1953)
Lectura obligada para los que alguna vez pasamos por el Colegio de Bibliotecología, Fahrenheit 451 narra la historia de una sociedad donde leer está prohibido pues trae infelicidad a la gente. A raíz de esta premisa, los bomberos no se encargan de apagar incendios, sino de crearlos y utilizan como principal combustible los libros.

La biblioteca de Babel (Jorge Luis Borges, 1941)
Otra lectura obligada para los bibliotecarios. Cuento que intenta imaginar el mundo como una biblioteca donde hay cabida para todos los libros existentes, pero la característica es que cada uno de estos libros tiene sólo 410 páginas, cada una de ellas con 40 renglones y estos a su vez compuestos por sólo 80 letras o símbolos. No existen dos libros idénticos y en cierta forma esta biblioteca puede ser vista como una creación divina.

Los libros en la literatura lovecraftiana
Quizá uno de los mayores exponentes en este tema es H.P Lovecraft, quien dentro de su obra situó al libro como un objeto de culto y lleno de saberes ocultos utilizados para traer de vuelta a los ‘primigenios’. Recordemos incluso que uno de los “Libros malditos” más famosos de la historia de la literatura es el Necronomicón, desde luego es un libro ficticio creado por Lovecraft y utilizado a lo largo de toda su obra; su primera aparición es en el cuento “El sabueso” (1922), Lovecraft dio detalles tan elaborados de su origen y ubicación, que todavía en la actualidad muchos afirman que este libro existe.

De Vermiis Mysteris (Robert Bloch)
Otro producto de la imaginación del círculo de lectores deLovecraft, si bien, no fue inventado por él, sino por uno de sus más fieles seguidores. Lovecraft lo utilizó en varios de sus cuentos, entre ellos “El morador de las tinieblas” (1935). De Vermis Mysteriis, apareció por primera vez en el cuento “El vampiro estelar”, trata de un libro maldito escrito por un mago y alquimista llamado Ludwing Prinn, en el que se revelan los secretos para convocar extraños seres. Más tarde De Vermis Mysteriis sería citado por Lovecraft en “El morador de las tinieblas” (1935) y por último Stephen King escribió un cuento titulado “Los misterios del gusano” en honor a Lovecraft y su círculo de lectores.

El club Dumas (Arturo Perez-Reverte, 1993)
Relata la historia de un anticuario de libros de nombre Lucas Corso, quien al encontrar un escrito atribuido al escritor Alejandro Dumas y tratar de autentificarlo se ve envuelto en una serie de sucesos que involucran varios crímenes.

La lista en realidad se queda bastante corta, sin duda existen muchos novelas y cuentos que tienen como personaje principal al libro. Mención especial merecen Un mundo feliz de Aldous Huxley y 1984 de George Orwell, que si bien no tienen al libro como argumento central, es posible encontrar cierta relación de este con la represión que se vive en las sociedades imaginarias de ambas novelas.

« Anotaciones Anteriores   

Breves